El “Team Rubio” suma un nuevo ritual en el Clásico: oración y unidad en el montículo
SAN JUAN, Puerto Rico.– La selección de Puerto Rico siempre ha sido conocida por su energía, su identidad y la famosa tradición del cabello teñido que caracteriza al llamado “Team Rubio” desde el Clásico Mundial de Béisbol 2017. Pero en esta edición del Clásico Mundial de Béisbol han sumado un nuevo ritual que refleja la unión del grupo: una oración colectiva después de cada victoria.
Tras caer el último out en cada uno de sus triunfos en el torneo, los jugadores se saludan sobre el terreno del Estadio Hiram Bithorn mientras los fanáticos celebran en las gradas. La música retumba en el estadio, muchas veces con la emblemática canción “Preciosa” interpretada por Marc Anthony, uno de los himnos favoritos del público boricua.
Luego de ese momento de celebración, los jugadores y el cuerpo técnico se dirigen lentamente hacia el montículo. Allí, todos se reúnen en círculo, hincan una rodilla y se abrazan para realizar una breve oración antes de continuar con la fiesta junto a los aficionados.
El relevista Fernando Cruz, de los New York Yankees, explicó que el gesto surgió de manera natural dentro del grupo.
“Sabemos que esta es la ‘Isla del Cordero’. Creemos que nuestras habilidades vienen de Dios y le damos la gloria y honra. Fue algo que salió del corazón, nada planificado”, comentó Cruz.
Según el lanzador, la tradición comenzó después del primer juego del torneo, cuando el equipo decidió reunirse en el terreno para agradecer tras la victoria frente a Colombia.
“Ese primer día simplemente nos reunimos en el medio del terreno a darle gracias al Señor. Fue algo bien orgánico”, agregó.
